lunes, 11 de julio de 2011

Un Zapping crítico a CQC

Para que un programa televisivo se mantenga al aire por casi 16 años, debe mantener su impronta, pero a la vez realizar cambios que mantengan atraídos al espectador. Caiga Quien Caiga no es la excepción. Estos, no sólo tienen que ver con los procesos internos que hacen al programa, sino que el contexto en el cual se desarrolla, también sufrió transformaciones.

Este blog, realizado por estudiantes de Comunicación Social, tiene como objetivo describir dichos procesos, tanto los internos como los externos que influyeron al programa. Cambios de canal, en su staff de “noteros”, en su conducción; son las transformaciones internas abordadas. Mientras que los cambios políticos, económicos y sociales en el país hicieron que el abordaje del humor político, también sufra modificaciones.

CQC está planteado como un programa de entretenimiento e interés general, desde donde se abordan distintas temáticas, la mayoría desde una mirada irónica de la política, la sociedad y los medios de comunicación. Sin embargo, el programa se plantea como una sátira a las estructuras de poder, pero el modo en que son abordados dichos temas, por momentos alimenta a los mismos conceptos que intenta ridiculizar.

El objetivo de este espacio, no es hacer un juicio de valor con respecto a las transformaciones que se dieron en el programa. Dicho de otra manera, no se verá si los cambios fueron favorables o negativos con respecto al público consumidor del programa. Sino que se busca fundamentar desde una mirada crítica y social cómo se dieron dichos cambios.

Gran notero: el nuevo reality de CQC


Por Julieta España

Durante la trayectoria del programa televisivo Caiga Quién Caiga se fueron originando grandes modificaciones, y una de las causas fue el cambio de producción, que trajo aparejado una modificación del contenido informativo del programa tanto a nivel político, humorístico, como también del contenido de material, los informes que realizan, entre otras cuestiones. Cuando CQC comenzó (1995), correspondía a la productora argentina de televisión Cuatro Cabezas estando al frente Diego Guebel y Mario Pergolini, el propio conductor del programa en aquellos años de apertura. En el año 2007, Guebel y Pergolini vendieron la empresa al grupo holandés Eyeworks y al año siguiente, el conductor decide abandonar el programa.

Lo que se observa en cada emisión, es cómo cambió a nivel contenido, ya que se dejaron de hacer notas políticas y ahora se abocan a realizar mas notas de la farándula. Claro está, que por lo que se caracterizó siempre CQC, fue por ridiculizar a la mayoría de los políticos haciéndolos quedar incómodos y pasar un mal momento frente a la cámara. Los encargados de realizar eso, estaba y está en manos de los noteros, quienes de manera sarcástica se encargan de enfrentarlos nota a nota.

Durante toda la trayectoria televisiva, varios noteros pasaron por allí para desempeñar dicho rol y sorprender a aquellos entrevistados. Esto justamente, también influyó debido a las transformaciones que fue atravesando CQC, que incluye además el cambio de canal en donde los perfiles de cada uno iban cambiando y tomando distintos roles depende el desenvolvimiento que tenían. Su tarea no es del todo fácil, surgen enfrentamientos, discusiones, gente que no quiere dar su opinión y los rechazan.

El perfil y rol que se destaca en cada uno de ellos en sus móviles es diferentes y se distinguen, tal es así que por ejemplo en el caso de Guillermo López, más conocido como “el pelado”, se dedica a entrevistar a mujeres del espectáculo y hasta pide en varias oportunidades que le den besos frente a cámara. O como es el caso de Gonzalo Rodríguez “Gonzalito”, que posee un carácter mas fuerte que lo ha llevado a tener enfrentamientos con ciertas personas.

El giro que se produjo fue tan amplio que en octubre del 2010 la producción realizó un reality llamado “El octavo integrante” para convocar a un nuevo personaje en el programa. En ese concurso los participantes debían pasar por diferentes instancias haciendo notas y superando los desafíos para pertenecer al staff de noteros tan deseado. Quienes se sumaron al equipo fue justamente el ganador del reality Andrés Kilstein, y Martina Soto Pose, quien también fue partícipe del mismo. Pero no fue casual que quienes ganaron ya tenían una influencia mediática y habían pasado alguna vez por la pantalla chica. En el caso del ganador, es el primo de Rocín, y la nueva y única notera femenina participó del programa de Roberto Pettinato en “Un mundo perfecto” reemplazando a la locutora Marcela Godoy. Las “nuevas” figuras no estaban apartadas ni eran desconocidas del medio… ¿acaso eso no era una estrategia para la nueva etapa que comenzaba en CQC?

Siendo un programa de interés general en donde el consumo era masivo e importante recayó en lo vulgar que consume la gente: el reality. En varias oportunidades, esos realitys son discutidos y poco creíbles porque se los considera como shows en el que está todo organizado y se sabe quien será el ganador. Como varios programas, brindan a los televidentes los que a ellos mismos les gusta consumir, pero si no existiera esa clase que lo consumen, ¿tendrían tanto rating?... seguramente esta idea de la producción para encontrar al octavo integrante venía por ese camino.



Los cambios siempre tienen una razón


Por Agustín Sosa
Al momento de analizar como se fueron dando los cambios de contenidos en el programa Caiga Quien Caiga, no podemos dejar fuera de análisis el contexto social político y económico que se vivió en cada momento. Tras comenzar en el canal America desde 1195 hasta 1999, en el año 2000 el programa estuvo alejado de la televisión, para retornar en 2001 pero esta vez por la pantalla de Canal 13.

Esta vuelta
no se enmarcaba en un momento sencillo del país, sino que el retorno de CQC se dio cuando Argentina entraba en una de las peores crisis económicas políticas y sociales del siglo XX para este territorio. En el colectivo social, reinaban frases como “que se vayan todos” y la política era una palabra a la que se le atribuían los peores calificativos.

Los políticos de ese entonces eran un blanco fácil para los movileros del programa. Pero ese proceso que atravesaba el país no permitía chicanear e ironizar sobre ciertos temas, dado que el momento social no estaba dado para atacar y golpear como solía hacer CQC en años anteriores. La decisión del programa fue de carácter responsable durante esa crisis pero mostrando y siendo parte de lo ocurrido entre el 16 y el 20 de diciembre de 2001.

En estos momentos, el contenido del programa no vario en demasía, sea agregaron nuevos formatos pero la política seguía siendo un factor determinante. No obstante, las formas de encarar los temas no tenia golpes directos y la crisis que se estaba atravesando influyó y mucho en ello.

Por otra parte, se puede decir que CQC siempre estuvo muy cerca de los gobiernos de turno, seas peronistas, radicales, de derecha, o de izquierda. Los movileros siempre tuvieron acceso a el presidente del momento y podían darse el gusto que otros no, como el de preguntar sobre temas polémicos pero siempre desde la ironía, el chicaneo y la picardía, pero con poca profundidad y seriedad en ciertos casos.


Al pasar la crisis, el famoso paso de cinco presidentes en una semana y la asunción de Eduardo Duhalde, en abril del 2003 se presentaban las elecciones nacionales y el programa participo activamente de ellas durante la previa y el posterior desenlace. Recordemos que Néstor Kirchner fue el ganador tras el retiro de Carlos Menem al ballotage.


El día de la asunción del Presidente, CQC comenzaba una vez más a tener una relación directa con un mandatario. Fue así como accedió el auto presidencial y pudo hacerle una entrevista cuando Néstor Kirchner se retiraba de la Casa Rosada luego del juramento. Fueron los primeros en rergistar ese momento y tener la palabra del nuevo Presidente de la Nación.

Durante el período 2003/2007, CQC encontró amores y odios dentro del espacio kirchnerista, mientras que desde los otros costados muchos lo tildaban de oficialistas debido a la cercanía que tenían con el poder ejecutivo. CQC era de los pocos programas que podían tener una charla con Néstor Kirchner, Julio De Vido y hasta con la Primera Dama, Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, este fue un periodo donde la política tuvo mucha injerencia en la sociedad. La participación como la militancia aumento en gran proporción, el famoso “que se vayan todos” había quedado atrás y se producía otro momento del país. La recuperación económica como la ayuda a los más necesitados, fue calmando las aguas de una sociedad en crisis. Caiga Quien Caiga no fue ajeno a estos cambios que se dieron.


Ante este panorama, la anti-política ya no era el lugar del cual formar parte y desde la productora se decidió dar espacio a otros sectores del periodismo. El mundo del espectáculo iba a formar una parte importante del programa aunque nunca se dejo de lado a las medidas que se realizan desde el Gobierno o bien a los conflictos que surgían.


De todas maneras, no solo fue CQC, sino que otros programas de actualidad política, salvo pocas excepciones, no formaban parte de los canales de aire sino que el cable fue el lugar donde se mantuvieron ese tipo de programas. Los cambios en el contenido de Caiga Quien caiga no solo fue para este sino que otros tantos también optaron por enmarcarse en otros aspectos del periodismo.


Desde el mandato de Cristina Fernández hasta hoy en día, el programa siguió con ese rumbo elegido años antes, donde se dieron cambios de dueños en su productora como así también de los integrantes históricos que formaban parte de este. Por todos estos motivos, se puede decir los cambios en el contenido no obedecieron solo a nuevas prácticas sino desde los televidentes se demandaron otras cosas como así también la renovación del público.


domingo, 10 de julio de 2011

Agotando recursos

Por Josefina Spalletti

Cuando hablamos de las transformaciones que tuvo el programa humorístico C.Q.C no podemos acotarnos en tiempo, sino remitirnos a sus comienzos para poder comprender porque cambio varias veces de canal. Si bien siempre se mantuvo en los canales de aire, en lugar de pasar a emisiones pagas, cada canal tiene su objetivo y punto de vista.

En sus comienzos, en 1995 el programa fue emitido en canal 2 (América) con la idea de estrenar un producto llamativo y sin límites, que no sabían cuanto podían mantenerse en aire. Al lograr un éxito inesperado, su presencia en la pantalla chica dentro de este canal fue de 5 temporadas. Lo que se buscaba al lanzar dicho producto era llamar la atención de unos pocos y mantener un nivel de humor sarcástico ante los políticos.

Durante la última temporada en América, donde se presumía que el programa llegaría a su fin, el programa tuvo emisiones buenas, con otras no tan buenas, repuntando en la campaña electoral de dicho año. Y ante el reconocimiento que obtuvo, decidieron realizar el ultimo programa en un teatro de renombre de la cuidad de Buenos Aires.

¿Por qué cambio de canal? Podemos decir que fue para pasar a uno de los canales mas vistos por los argentinos y asi lograr un mayor alcance, pero desconocemos la respuesta. Ya que en el mundo del espectáculo, pueden suceder estas cosas por raiting o por una simple pelea política.

En el año 2000 no hubo emisiones ni trabajos desde la producción de C.Q.C, pero a fines del 2001 y ante el revuelo político, ya desde Canal 13 se emitieron 2 programas especiales nuevamente desde un teatro, donde les dio lugar a realizar una nueva etapa del programa. Ya en el 2002, comenzaron a trabajar en un resumen de noticias semanal, siendo este el formato oficial del programa.

Lleno de renovaciones y adquiriendo secciones clásicas como el “top five”, “proteste ya” y “las cucarachas” siempre destacando la acidez e inteligencia de su humor característico. Fue así que su segunda etapa, para determinarlo de alguna manera, se mantuvo en la pantalla chica hasta fines del 2005. Podría decirse que en dicho canal se mantuvo por 5 temporadas contando las dos emisiones especiales del 2001.

Generando un éxito rotundo e indiscutible ¿era necesario un nuevo cambio? No lo podemos saber por que no somos expertos, pero lo que si sabemos es que el programa cambiaba nuevamente de canal.

Ahora bien, en el 2006 tanto cqc como todas las producciones de cuatro cabezas pasaron a formar parte del canal Te Le Fe, por una disputa interna. En ese canal se encuentra hasta la actualidad cumpliendo con lo que denominaríamos la 3er etapa del programa de humor político, tratando de lograr su permanencia en la pantalla chica con clásicas secciones como los antes mencionadas, y rompiendo el miedo de quedar fuera de este canal superando los datos recolectados de los canales anteriores.

En telefe ya transita su sexta temporada ¿pero nos enteraremos de otro cambio de canal? No podemos saber nada al respecto, solo que hoy el producto funciona y tiene grandes seguidores. Tendremos que seguir pendientes de los cambios que transita el programa, ya que es muy difícil por lo visto, que pierda la continuidad en pantalla.

jueves, 7 de julio de 2011

Nueva era en la Conducción de Ciaga quien Caiga



Por Paula Sanchez


El 15 de Diciembre del 2008, fue una fecha trascendental en el aspecto profesional del conductor de radio y televisión; Mario Pergolini. En esa noche, finalizaba la decimoquinta temporada de “Caiga quien Caiga”, marcada por su despedida, que concluía luego de 13 años de conducción.
Según confirmó el mismo, "CQC" se quedará sin su ideólogo y conductor principal. Así lo dijo el propio Mario Pergolini en una entrevista con la revista que le realizaron; “CQC no se acaba, pero este trío se acabó”, después de años al frente del programa que hizo una época en la tele, Pergolini describió: "En televisión yo ya estoy dando un paso al costado, claramente. Este año Caiga quien Caiga lo arma la producción. Yo me siento, veo y aplaudo. A veces… Y otras veces digo: uy! Dios mío, cómo están pasando esto. Este año no logré meter ni una sección, no hay nada que se me haya ocurrido que haya quedado".

La decisión ya estaba tomada, ahora lo único que quedaba por hacer era buscar los reemplazantes, ya que Eduardo de La Puente (co-conductor) también culminaba su ciclo junto a Pergolini. En sus comienzos del trió de Conductores, el único que seguía era, Juan Di Natale.
La pregunta que se hacían todos los televidentes era, ¿Qué tiene de nuevo para ofrecer CQC luego de tantos años de programa? ¿Podrá tener el mismo formato televisivo sin su creador? Teniendo en cuenta, que dicho producto es un resumen de noticias semanal que aborda la actualidad política y el espectáculo de la farándula con una mirada “venenosa” y “humorística”, el doble sentido es la esencia del programa.

Era difícil creer que en un “suplente” que éste a la altura no solo de lo que significó para caiga quien caiga, Mario Pergolini, sino también que pueda continuar con dicho programa que creció con un formato machista, de chistes fáciles “disimulados” de una crítica social y una mirada política particular.

Para sorpresa de muchos y desgracia de otros, quien se encargaría de remplazar el lugar tan deseado por muchos conductores, era Ernestina País, sí una mujer. La idea de éste nuevo ciclo ¿Era reivindicar a la figura femenina en un resumen de noticias de estilo “machista”? Por un lado se podría decir que si, ya que Ernestina País no es Mario Pergolini, eso está más que claro, para bien o para mal, salvo por el lugar frente a la cámara que ocupó él y ahora ocupa ella, en nada se parecen y no está mal que así sea.

Sin embargo se podría pensar que éste una mujer al “mando” de un programa que desde sus principios fue considerado machista, no significa que esto haya cambiado absolutamente, hay que tener en cuenta que en cada emisión se la puede observar a Ernestina con una vestimenta completamente masculina (camisa, saco y corbata).

Más allá de los segmentos, las preguntas giraban en torno al estilo del programa, si se mantendría el sarcasmo que le dio identidad y los chistes irónicos propios de la personalidad de los conductores originales.
Tal vez los productores de CQC, lo que querían lograr en la repercusión de éste nuevo ciclo, el dejar de un lado ese “formato machista” que marcó tanto al producto, logrando que el contenido del programa no abandone su producto original y atractivo para el televidente.

Muchos fundamentalistas de CQC desde el momento en que Pergolini dejó por decisión propia su lugar, mostraron una insatisfacción mucho antes que se supiera éste cambio “radical” para algunos, que hizo que Caiga quien Caiga no sea lo mismo que hace quince años atrás.




jueves, 30 de junio de 2011

¡Protesten Ya!: El humor político como bandera

Por: Juan Kathrein


CQC está pensado desde su comienzo como un programa “que aborda la actualidad política, del espectáculo y de los deportes con una mirada satírica y humorística”. El principal fin del programa es el entretenimiento, para eso, la sátira a la realidad y a los más importantes temas en la agenda mediática de la semana, cumple un rol fundamental. Ahora bien, ¿Ésta burla a la “realidad” puede considerárselo como humor político?

En la primera etapa del programa, 1995-1999 (en canal 2 – América), CQC tomó una gran popularidad por sus discursos contra las estructuras de poder. Se buscaba ridiculizar a la mayoría de los políticos, algo muy común y tomado por muchos espacios de entretenimiento de la época. Lo que llamó la atención del programa enseguida y lo que hizo que el producto sea novedoso, fueron los informes realizados por los movileros. “Los noteros” tomaron un rol determinante en el discurso: no sólo siendo el mediador entre personaje/hecho al cual tenían que cubrir, sino tomando postura y (por lo general), burlándose del mismo. Dicho en otras palabras, los “noteros” pasaron a ser meros mediadores del objeto, para pasar a discutirlo y ridiculizarlo.

Su retorno en el 2001 (en Canal 13), la premisa del programa seguía siendo la misma: Reírse de las estructuras de poder. Políticos, principalmente, eran el blanco fácil que tenían dado la situación del país en ese momento. Con el tiempo, se fueron sumando secciones que alimentaban ésta metodología. Como por ejemplo la sección que lideraba Daniel Magnatti (y en la actualidad está a cargo Gonzalo Rodriguez), “Proteste Ya!”. Sin embargo, su espacio privilegiado con distintos gobiernos a la hora de hacer informes o sus preguntas banales al estar tan cerca de personajes políticos o empresariales, empezaron a hacer ruido en muchos espectadores y comenzar a preguntarse si realmente critica a las estructuras de poder o si, en realidad, las alimenta.

A medida que transcurría el tiempo, el programa empezó a darle más espacio a las notas sobre la farándula, espectáculos o investigaciones sociales muy poco trascendentes (por ejemplo, “qué hace la gente si encuentra un celular en la calle”). Esto hizo que la política quede cada vez más resegada a un segundo plano. Mientras que en Caiga Quien Caiga el espacio que se le daba a la política empezaba a caer cada vez más, otros espacios empezaron a surgir: En el año 2003, salió a la venta el primer número de la revista Barcelona, una publicación de humor (sobre todo político) que no sólo ridiculizaba a la política esta vez, sino también a los medios masivos de comunicación (en su mayoría apuntando al grupo Clarín). A la vez, en el año 2009, Diego Capusotto y Pedro Saborío sacaban al aire en “Peter Capusotto y sus videos” a uno de los personajes más aclamados del ciclo, “Bombita Rodriguez, el Palito Ortega montonero”. Estos dos ejemplos del humor político que se estaba gestando tenían una idea clara, el chiste ya no estaba dirigido a “las estructuras de poder” como en CQC, sino que esta vez, “el poder” tenia nombre y apellido (en el caso de Barcelona, el grupo Clarín; en el caso de Bombita, el peronismo).


Caiga Quien Caiga, tanto con Pergolini como con Ernestina Pais como conductores, nunca sentó una postura crítica acerca del poder que tanto buscaban descalificar. Si bien la insinuación en sus emisiones siempre estaba, nunca se lo hizo de manera crítica y evidente. El humor político debe ser ante todo ideológico, debe tener una postura clara; CQC nunca demostró esa postura. Y precisamente esa frivolidad con la cual abordaba los temas, es lo que hizo considerar al programa como un mero producto de entretenimientos, no un crítico social como se lo propuso al comienzo.